miércoles, abril 25

rojonegro

Te doy el lado izquierdo de mi corazón, ayúdalo a latir, es rojo, como roja mi mirada mirándote, es lo extraordinario, la quinta hoja del trébol, el pedacito de mundo que dejo caer cuando enciendo una lágrima y se lleva consigo tus pestañas. Es el sexto dedo en la mano.

Así mismo,

Te doy el lado derecho de mi corazón, ayúdalo a latir, es negro, es la oscuridad con su luz de luciérnaga apagada, es la lluvia, la cosa rota, el rocio de mis ojos cuando tocan los tuyos. El pajarito redondo que se sienta en la puerta de mi boca y grita tu nombre.

lunes, abril 23

el verde no me da esperanza

El verde no me da esperanza
una calle camina
encima de los hombres,

una calle:

La paralela superficie
entre el grito
y el escape.

Estoy aquí, estiro lo invisible
no respiro
el aire me respira y sigue vivo
se transforma, todo se transforma.

El verde no sube
[sólo arroja una soga]
atrapa sus dos orillas,
como un puente.
Desespéra[r]me.
[yo]

viernes, abril 20

jugar con hielo II

Descubro un signo en los ojos de tu mirada, un retorno a la delicada transfiguración de los objetos: El círculo sigue siendo círculo si se mira con el tacto. Entras a esta lúdida incerteza, te sientas, reposas tus bordes junto al fuego helado de la noche, más allá se han tendido fotografías de ventanales atlánticos: Una anémona asomando sus líneas hacia los planos vecinos, otra cáscara derramada sobre las lágrimas de un cuerpo y la debilidad del horizonte. Todo es acuoso en la ausencia, digo que suelen sobrar las sillas y no las cajas: el viajero no esperará la libertad, ya la tiene, dices: no sé, y lo sabes todo. Todo es pleno en el aire. Todo eres tú y me abraso en vos, ésta vez tú me invitaste. Un signo descubrí: frío con hecho está no hielo el.

sábado, abril 7

lo que escribí cuando le dí la pulsera


Desde mis manos, estos hilos mágicos, que van hacia tu muñeca, hacia esa delicadeza de mujer, la curva donde puedo perderme y dar vueltas hasta ser parte de tu órbita. Hasta ser partícipe del ámbito del alcance de tu mano. Desde mis manos, estos hilos mágicos.

viernes, marzo 9

jugar con hielo

No te vi entre las rayas del cieno, no te vi en el resorte del talón. Obstante, al lado de nosotros se tiende el humo de un café: La ceremonia de las cenizas de la taza, y debajo un paralelepípedo con rieles de cuadros rojos, la manzana que deboras.
Una flama helada supera el horizonte del paralelepípedo, tenemos el dextrógiro indicando el fenecer de la eternidad en la carrera de una aguja, el vuelo de los pájaros {de nuevo} el pájaro de los vuelos.
Y nos gusta insistir en los astros, las alturas parecen indicar algún camino, usted comprenderá que no es así, en cambio, continuamos con los astros: las estrellas cieladas, y desplegamos ventanas de sortilegios: la pantalla que se estira entre tus dedos índice y pulgar de cada mano. Allá, a lo lo lejos, donde se apaga la luz, en ese extremo no sabemos -con certeza- cuál pedazo es mar o cuál cielo, un calor azul se extiende en sus curvas de noche y te besa las manos aún extendidas hacia delante {dándole oxígeno a la pantalla} tus brazos tienden a batir el viento y lanzar pedazos de vacío parecidos a morfemas.
El hielo abrasa más que el fuego. Juega con hielo, yo invito.


sábado, febrero 24

el hombre está en una servilleta


Han ido seguidas las paredes que se lanzan sobre este cuerpo, han logrado cubrir aquella instancia que yace y se articula al piso como una cerámica. Polvo es lo que he sido [No tengo el miedo de aceptar esa calamidad] Casi soy un suburbio de mi propia mano. El peso del muro es menor a las paredes del cuerpo: la corteza metálica y el viento de invierno. Una hoja, siempre una hoja, gotea los pedazos varios del rostro abierto, se suele caer en formas hechas, lugares comunes, por eso se han lanzado estos híbridos de cemento -la pared- sobre ti: un llamado a lo imaginario: Evocar el mundo que está dentro, también afuera, de reversa. El mundo está en su rincón, esperando el grito de la memoria para ir hacia el centro: y la quimera se hará magia: el hombre es su propio dios.

domingo, enero 28

amarillo


He pensado en los envoltorios que sobran en días como estos, hoy, cuando el día está [de nuevo] pleniamarillo. Amarillo porque sos vos. Seguramente no siempre sobrarán esas capas exteriores cubriendo alguna cosa, es el amarillo con su luz que doblega los papeles. Pienso en el corazón, envuelto por el cuerpo, ese papelito de polvo o animal cenizo. Recuerdo los ojos de ojos cubiertos, y el deseo dormido en los párpados. En mis párpados descansa-s mi [tú,] deseo, absoluto-a de pestañas, absorto-a de luz, y hoy: lleno-a de amarillo. En mis párpados reposa-s tu-tú, deseo de mi deseo de ojos de crepúsculo de hueso de estrellas cieladas, siempre estás-rás aquí. notesueltes.

lunes, enero 15

anotaciones


1. No hay soga para el alma fugitiva, los espíritus libres, las estrellas en fuga, los cronopios, no hay cordón para la cuerda de mi boca

2. El vacío grita

3. El amor cambia tanto de tinta que no llegamos a reconocerlo, lo mejor de eso es que aún no es tarde [léase ítem anterior]

4. Los puntos, las comas, las flechas, el ritmo despavorido de mi pie buscándote, la sábana rota, el espejo reflejo y la luz zigzagueante en las esquinas. Movimiento irreversible

5. Junto sortilegios y vuelo de pájaros

6. Siempre habrá pájaros, habrá tiempo aunque no exista, el tiempo dextrógiro nos marca la savia, no el camino

7. Te invito a deshacer el ritmito de la noche

8. Sobre mi piel cabe la lluvia

9. El objeto al sujeto nos habla de hablar, nos habla de mover las orejas para dejar caer el cabello siguiendo el punto de gravedad, nos habla de vos, tan pura, tan blanca, tan volátil.
[No quiero que tengas una forma, que seas precisamente lo que viene detrás de tu mano. Julio Cortázar."Poema"]

10. Alguíen [ella] hablaba de poesía compartida, y creo que es muy difícil darse una imagen de eso en un punto muy ortodoxo, pues la poesía como ente subjetivo y sugestivo termina siendo un arte egoísta, es a la inversa, no se comparte, el poema es mío, del lector, no de usted quien escribe, eso sí, si soy tan valiente como para asumirlo, la poesía es un robo natural. El compromiso de hacer poesía es otra cosa, incluso egoísta también

11. Pensar en lo perfecto me lleva a una figura geométrica: el círculo. Ese ir y venir de curvas equidistantes, distantes lo mismo una de otra, estáticas, iendo y viniendo a ningún lugar. El círculo: Esa perfección que no queremos, sin embargo muy envolvente, por decirlo de algún modo: Me voy y vuelvo

12. Muchas veces nos preguntamos dónde estabamos cuándo, y siempre estamos así, si observo cuadros de kandisky me pierdo los de miró, si leo a borges me pierdo a sábato, ¿dónde estaba yo cuando vos naciste? ¿dónde estoy ahora si no es a tu lado?

13. Todojunto

14. Seamos buenos con las cosas rotas ha dicho fulana, ¡qué bella imagen!, en ella resume [ella] el mensaje que lanza, roto también, en pedazos: lo roto sólo puede entenderse desde lo roto. [como el violeta, en boca de mai]

15. Cuestión de ombligos, de buscar el centro, de desesperar el círculo, enfermarlo por completo para llenarme de vos en un pleniespacio sin rincones ni ataduras, quizá las del zapato

16. El mejor poeta que he conocido en vida se declaró como hombre vegetal, recuerdo sus conversaciones conmigo, recuerdo los verdes que me describía: los verdes más verdes

17. Entre líneas podemos pasearnos con los zapatos en el aire

18. Y me voy al agua: Ese loco pez que no quiere ser pescado y se escurre en el fondo del océano, y hasta parece que no le llegan los colores que el sol, penetrando lo líquido, descompone. Ese loco pez, aquel, allá va, de nuevo.

19. Che, y nos lanzamos al vacío como un leve trompicón, como un último respirar

20. Notesueltes